Desde Zoonosis aseguraron que las temperaturas que se registraron durante la primavera hicieron que se demorara la presencia de los insectos. El trabajo en los municipios.

Comenzaron las altas temperaturas y llegaron los mosquitos. Acostumbrados a dormir sin el olor de repelentes, ahora los mendocinos acuden a todo tipo de insecticidas para ganar la batalla contra estos molestos insectos.

A diferencia de otros años, las temperaturas registradas durante la primavera, hicieron que la presencia de los mosquitos se retrasara, sin embargo, desde Zoonosis aseguran que “ni bien comenzó a sentirse el calor en Mendoza aparecieron y con mucha presencia”.

“Por lo general, las primeras poblaciones aparecen en septiembre, pero este año, los mendocinos hemos zafado de su presencia temprana, no sólo porque durante la primavera no hubo temperaturas elevadas, sino porque la falta de lluvias se transformó en otro de los factores determinantes para retrasar su presencia en los hogares”, comentó Horacio Falconi, titular de Zoonosis.

El horario en el que mayor riesgo de picaduras existe es el amanecer y el anochecer.

La variedad del mosquito Culex quinquefasciatus tiene un promedio de vida de siete días. “Es un mosquito normal. Lo bueno es que este mosquito que se ve en tan exagerada cantidad estos días no tiene implicancia para la salud pública, a diferencia del Aedes aegypti, que transmite el dengue”, agregó el profesional.

Cómo hacer para prevenir

De acuerdo con lo explicado por Falconi, las hembras son las que pican, ellas ponen los huevos, por ello necesitan alimentarse de sangre de mamíferos para conseguir la proteína necesaria para que sus huevos sean fértiles.  

Respecto al horario en que se produce el mayor riesgo de picaduras, el especialista contó que “lejos de lo que la población considera, que durante el anochecer está el peligro, es necesario aclarar que también se genera en el amanecer. En esos momentos los insectos se sienten menos amenazados”.

Medidas preventivas

  • Evitar las picaduras a través del uso de repelentes e insecticidas, y proteger con tules a los bebés y niños.
  • Eliminar cualquier reservorio de agua que exista en las viviendas, donde se puedan criar las larvas. 
  • Tapar los tanques y recipientes para recolectar agua.
  • Vaciar los colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia.
  • Destapar los desagües de lluvia y canaletas.
  • Mantener patios y jardines desmalezados.
  • Colocar mosquiteros en puertas y ventanas.

Los repelentes, por las nubes

Entre las medidas recomendadas por los especialistas aparece el uso de repelentes e insecticidas, cuyos precios están por las nubes y, como en años anteriores, se estima que en unas semanas comiencen a escasear por la alta demanda.

Los precios de los mismos varían, pero todos superan los 500 pesos:

  • Repelente Off por 170 centímetros cúbicos y una duración de seis horas: 976.69 pesos.
  • Repelente Off por 290 centímetros cúbicos, extra duración: 1630.43 pesos.
  • Repelente Off crema, por 196 gramos: 567.23 pesos.
  • Tabletas por 12 unidades: 598.83 pesos.

El trabajo en los municipios

Los municipios realizan trabajos de control de plagas a lo largo de todo el año y refuerzan en los meses en los que los insectos afloran con mayor fuerza.

En Guaymallén explicaron que no realizan fumigación deliberada, ya que la idea es arrojar la menor cantidad de veneno en el medio ambiente, por lo que implica para la salud de la población.

“Actualmente y dada las altas temperaturas, lo que estamos haciendo es colocar ovitrampas en diferentes zonas y lugares con el objetivo de buscar larvas de Aedes aegyptis, el mosquito transmisor de dengue”, explicó Cintia Ventura, jefa de Saneamiento Ambiental y Zoonosis del departamento de Guaymallén.

Imagen ilustrativa.

La funcionaria, además, aseguró que en los lugares en los que se perciben muchas larvas lo que se hace es colocar reguladores de crecimiento, es decir, larvicidas biológicos que no cuentan entre sus componentes con químicos venenosos.

“También trabajamos mucho en la educación y la prevención que deben tener los vecinos en cuanto a la limpieza de sus hogares, sobre todo, para evitar la existencia de dengue”, expresó Ventura.

Pese a que aún no se percibe una gran presencia de mosquitos, en Luján de Cuyo, el trabajo está a cargo de Servicios Públicos que frecuentemente se ocupan de la desinfección de los espacios más concurridos.

Pese a que este medio consultó a todos los departamentos del Gran Mendoza, el resto de los municipios no brindó detalles de los trabajos realizados para la prevención de mosquitos.

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