Habrá una elocuente movilización de los prestadores de salud de la provincia.

Aquellos que durante todo el 2020 recibían un cálido y merecido reconocimiento diario a las 21 en punto, parecen haber sido olvidados por los gobernantes de Mendoza. Ese legítimo reclamo se extiende a todo el país sin excepción, ya que entre otras cosas no recibieron en el primer año de pandemia ningún aumento en sus magros salarios, lo que constituye un retraso en sus haberes de más del 35 % sin contar el desfase de los últimos meses.

En la mañana de este lunes, la paciencia de los trabajadores de la salud habrá llegado a su fin. Por ese motivo a partir de las 8.30, enfermeros, mèdicos, residentes, técnicos, administrativos, camilleros, instrumentistas y todos los componentes del fundamental aparato que sostiene el sistema público de salud de la provincia, se congregará en el acceso del Hospital Central para reclamar varios puntos aún no solucionados por las autoridades, y poner en práctica un paro, asamblea y movilización.

Comprometieron su presencia trabajadores del mencionado Hospital Central; los hospitales Lagomaggiore, Carrillo, Pereira, El Sauce, Sicoli, Paroissien, Perrupatto; y centros de Salud y delegaciones de Valle de Uco y el sur provincial

Fiel a un estilo y amparándose en la excusa de la austeridad, son más de 1500 mujeres y hombres los que trabajan al menos 40 horas semanales en total absoluta precariedad. Eso significa que existen casos de contratos que datan desde 2018, todos renovados y reconfirmados de empleados precarizados que no cuentan con los beneficios de sus pares en planta permanente.

“Queremos igualdad de oportunidades y reconocimientos, como mismo sueldo, misma carga horaria, poder utilizar los seis días anuales de razones particulares, no mendigar licencias o vacaciones sujeta a las autoridades de cada institución, gratuidad del boleto de colectivos, que se considere la antigüedad desde el momento de inicio de actividades previo al pase a planta permanente, capacitaciones y mejores condiciones de trabajo para todos”, dijo a Diario Mendoza Today Uma Flores, delegada de SITEA (Sindicato Trabajadores Estatales Autocomvocados) una de las impulsoras de este reclamo.

Recordemos que en las administraciones de Celso Jaque y de Francisco Paco Pérez, los contratados estatales, sea cual fuere su repartición, ingresaban a la planta estatal hasta con el beneficio del mayor horario. Esto dejó de ser así a partir del 10 de diciembre de 2015.

Las nuevas autoridades legítimamente elegidas a nivel nacional y provincial no quieren conflictividad en las calles ni lugares públicos. Javier Milei aseguró a su vez: “Quien corta no cobra”, en el marco de su discurso popular en las escalinatas del Congreso de la Nación. Nace entonces un interrogante: ¿Qué conducta asumirán las autoridades mendocinas a partir de las 8.30 de la mañana de este lunes?

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