En Santa Fe y en Córdoba algunos sectores hasta analizaron en las asambleas la posibilidad de salir a las rutas a protestar.

arrastre. En Tucumán señalan que la actividad citrícola ya venía con diversos problemas de rentabilidad y que las retenciones del 15% que estableció el Gobierno podrían ser un “certificado de defunción”.
arrastre. En Tucumán señalan que la actividad citrícola ya venía con diversos problemas de rentabilidad y que las retenciones del 15% que estableció el Gobierno podrían ser un “certificado de defunción”.

El Gobierno nacional modificó el esquema de derechos de exportación luego de un segundo encuentro con la Mesa de Enlace y el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), dio marcha atrás a la pretensión de elevar las retenciones a un 15% pero sostuvo la alícuota para la producción de limón y sus subproductos, un sector clave en la economía regional de Tucumán y del Noroeste. “Esta medida es arbitraria, discriminatoria e infundada. Es muy preocupante, no podemos salir de nuestro asombro, no hay una explicación lógica. Esto es casi un certificado de defunción para la actividad…”, señaló a Ámbito el empresario tucumano Pablo Padilla, presidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA).

La semana pasada, funcionarios del Ministerio de Economía recibieron a los miembros de la Mesa de Enlace y les comunicaron la decisión de incrementar las retenciones a todos los sectores del complejo agropecuario: olivícola, vitivinícola, arrocero, cueros bovinos, lácteo, frutícola, hortícola, porotos, papa, ajo, garbanzos, lentejas y arvejas. Miel, azúcar, yerba mate, té, equinos y lana. Tras la reunión, el empresariado manifestó su malestar, frente a la promesa de campaña del presidente Javier Milei, de no crear más impuestos ni subir las retenciones para “liberar las fuerzas del mercado”. En Santa Fe y en Córdoba algunos sectores hasta analizaron en las asambleas la posibilidad de salir a las rutas a protestar.

Fincas

Frente a la reacción y como aún no se había formalizado con ningún instrumento el anuncio, el secretario de Bioeconomía de la Nación, Fernando Vilella, mantuvo un encuentro este lunes con los miembros del Consejo Agroindustrial Argentino, en el que les comunicó que se daba marcha atrás con la decisión de implementar la alícuota, excepto para la fruta fresca de limón y sus subproductos industriales, que son el aceite esencial, el jugo concentrado y la cáscara deshidratada. La respuesta del empresariado citrícola no se hizo esperar. “ACNOA se opone rotundamente al incremento de los DEX para el limón y subproductos, los cuales hasta ahora estaban exentos de tal gravamen, como el resto de las producciones regionales”, indicó en un comunicado.

De acuerdo con la entidad, que representa a casi la totalidad del sector en Tucumán, Salta, Jujuy y Catamarca, la actividad atraviesa una crisis que amenaza su subsistencia, aun siendo un modelo de integración y agregado de valor en origen, del que dependen más de 50.000 puestos de trabajo directos y otro tanto en actividades vinculadas.

En los últimos cuatro años, 12.000 hectáreas con fincas de limones se desmontaron para destinarlas a soja y trigo, entre otras producciones, por la pérdida de la rentabilidad debido a un contexto internacional desfavorable. Según datos oficiales, en Tucumán -el distrito de mayor peso en el mercado- la citricultura concentra el 54% de las exportaciones de la provincia y equivale a 650 millones de dólares de exportación, de enero a octubre de este año, algo así como el 56% de los ingresos en dólares para esta provincia. De acuerdo a Padilla, en las últimas horas dialogó con el gobernador Osvaldo Jaldo, a quien interiorizó de la situación para solicitarle que medie ante las autoridades nacionales para neutralizar el anuncio de la imposición de las retenciones. De igual modo, ACNOA mantiene contactos con diputados y senadores nacionales, a quienes les está pidiendo que acuerden una postura en común contra la alícuota. “Debemos estar más unidos que nunca porque esto impactará en toda la cadena, desde la cosecha hasta la comercialización”, reflexionó Padilla.

Repercusiones

“El Gobierno no se retrotrajo porque no había nada firmado, lo que hizo fue imponer las retenciones y esto afectará mucho porque perderá más competitividad una actividad que ya arrastra varios problemas. La provincia y el país perderán ingresos en dólares. Dialogué con Pablo Padilla y ya estoy en contacto con mis pares de la comisión de Agricultura y Ganadería para analizar qué podemos hacer para que el anuncio no se concrete”, señaló el tucumano Roberto Sánchez, diputado nacional y presidente del radicalismo local.

“El regreso de estos impuestos, además de ser un fraude electoral, pone en riesgo la actividad económica y el empleo de decenas de miles de argentinos. Celebramos que en varias actividades el presidente Javier Milei haya vuelto atrás pero en el limón y sus productos industriales quiere sostenerlos. Como diputado nacional tucumano no voy a acompañar esta medida, ni ninguna otra que atente contra nuestras actividades regionales”, expresó Pablo Yedlin, en diálogo con Ámbito.

“Esto afectará mucho a Tucumán y generará una cadena de problemas. Es una medida desacertada, no se entiende en qué contexto se tomó la decisión porque la citricultura está con varios problemas. Además, se tomó a contrapelo de lo planteado por Milei en la campaña, como ser que no habría aumento de impuestos. Plantearemos que nuestros diputados y senadores se opongan”, manifestó el legislador provincial radical José Cano, hombre de confianza del exgobernador jujeño Gerardo Morales y del senador nacional Martín Lousteaupresidente del Comité Nacional de la UCR.

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