La suba más reciente en el combustible y la suba del tipo de cambio elevaron los costos del sistema. En la Provincia, monitorean la situación semana a semana.

Los aumentos de combustible y la suba del tipo de cambio oficial le pusieron mucha presión al costo del transporte público de pasajeros en Mendoza. Por este motivo, es que desde el Gobierno provincial están estudiando la posibilidad de realizar un nuevo aumento del boleto de colectivo, que se sumaría al que ya está anunciado para el primero de febrero.

El 24 de octubre del año pasado, se oficializó un incremento de la tarifa del 185%, que se ejecutará en tres etapas. De esta manera, llevó el boleto de 70 pesos a 120 pesos en noviembre, escaló a 160 pesos en diciembre y, finalmente, a 200 pesos, cifra que regirá a partir del 1 de febrero.

Desde el Gobierno explicaron que luego de anunciar este aumento, las sucesivas subas del combustible -acumularon en promedio un 124% desde el primero de noviembre hasta este jueves- y la suba del tipo de cambio oficial en más del 100%, empujaron los costos del servicio hacia arriba. Desde el sector de los expendedores, aseguran que habrá otra suba más para emparejar los precios al nivel internacional.

Luis Borrego, subsecretario de Transporte, explicó que están monitoreando la situación de manera semanal y no descartó un incremento extra del boleto en las próximas semanas.

“Los costos han subido mucho. La realidad es que el boleto sin subsidio hasta los estudios realizados la semana pasada -es decir, previo a este último aumento- debería costar entre 1.100 y 1.200 pesos. Hay que ver como se mueve con el último aumento de combustible. El usuario está pagando entre el 10% y el 15% del valor real. Estamos monitoreando la situación todas las semanas. La posibilidad de un aumento extra, es decir, aparte del que está pactado, es una posibilidad real. No se puede descartar, señaló Borrego.

El funcionario aseguró que hay que hacer un análisis profundo porque, para establecer el valor de la tarifa, no sólo se tiene en cuenta los costos, sino también “se considera cuánto es lo que el usuario puede pagar”.

“Hasta hace 5 o 10 años atrás, la gente pagaba entre el 50 y el 60% del valor real del boleto. Hoy sabemos que, por la situación económica actual, eso es imposible. Los aumentos se deben hacer en función del salario”, señaló el funcionario.

Usuarios, reducción de frecuencias y subsidios nacionales

Con respecto a los usuarios, Borrego reconoció que por la situación económica, el transporte público está siendo cada vez más utilizado, alcanzando récords históricos durante el 2023. En este sentido, esperan que la curva continúe en ascenso.

“Hubo meses del año pasado en que se realizaron más de 870 mil transacciones en un día. Números que desde que tenemos registro no habíamos tenido. Esperamos que esto se mantenga en ascenso”, consideró.

El 60% de los usuarios no paga el boleto completo, ya que están incluidos en algún grupo con descuentos, usuarios frecuentes o que utilizan el trasbordo. A pesar de que es la mayoría de la ciudadanía, en el Gobierno no modificarán este sistema. “Hay ciudadanos que necesitan un respaldo extra para abonar la tarifa”, fundamentó Borrego.

Finalmente, el subsecretario de Transporte confirmó que existió una reducción en las frecuencias durante el verano, pero explicó que se trata de algo que ocurre todos los años, y no tiene vinculación con la quita de frecuencias que ocurrió en las últimas semanas en el Gran Buenos Aires.

“Normalmente durante enero y febrero bajan las frecuencias, por lo que al no haber clases, se necesitan menos recorridos para sostener el servicio” agregó el funcionario.

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