Miles de chilenos e inmigrantes viven en asentamientos improvisados que han proliferado en la periferia de las ciudades por la falta de viviendas en el país. Los habitantes de dichos campamentos se enfrentan a problemas de hacinamiento, falta de suministros básicos y carencia de alimentación. Además, conviven con el riesgo de incendios como el ocurrido en noviembre de 2023 en Coronel, en el sur del país, que le costó la vida a 14 venezolanos, entre ellos ocho niños.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *