Reclamos por economías regionales llegan a la Casa Rosada a través del ministro del Interior, Guillermo Francos. Buscan replicar triunfo en pulseada pesquera.

Los gobernadores buscan tener mayor injerencia en la ley ómnibus. 
Los gobernadores buscan tener mayor injerencia en la ley ómnibus. Presidencia

Cada cual atiende su juego. Tal como rezaba la antigua canción infantil, los gobernadores afinan el lápiz en medio de una hora política convulsa. Atentos a los movimientos de la administración libertaria, los jefes provinciales peregrinan de a grupos o vía delegados a la Casa Rosada para manifestarle al omnipresente Guillermo Francos sus reparos respecto a los dos temas que dominan la hora nacional: el mega Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y el proyecto de ley ómnibus.

“Nos traen para la foto”, “el Presidente no nos anticipó nada” y “cartas pegadas al cuerpo” son algunos de los comentarios que deslizan con acidez desde la órbita de los jefes provinciales. Irritados ya por ciertos manejos de la gestión de Javier Milei, como la falta de vasos comunicantes , el repetido menosprecio al Congreso y la lentitud para dar marcha atrás con las modificaciones al Impuesto a las Ganancias, los mandatarios hacen equilibrio entre la promesa de brindar gobernabilidad y la urgencia por sostener las alicaídas arcas provinciales.

Días atrás, la rebelión de los patagónicos liderada por el chubutense Ignacio “Nacho” Torres, de Juntos por el Cambio (JxC), marcó una brecha respecto al plan “a todo o nada” de Javier Milei.

Ese scrum de los seis sureños terminó por torcerle el brazo al Gobierno que aceptó -siempre vía Francos- introducir cambios en el capítulo pesquero de la “ley ómnibus”. Amén del frente judicial, donde la lluvia de cautelares empieza a hacer mella en los juzgados, esa fue una de las primeras claudicaciones políticas de la administración de La Libertad Avanza (LLA).

Presión

Para las provincias, la arremetida por la pesca significó un haz de luz de cara a las negociaciones venideras por las economías regionales. Bien lo sabe el tucumano Osvaldo Jaldo, que con apoyo de los industriales y trabajadores azucareros llevó ante la Casa Rosada las quejas contra la desregulación del sector.

Símil situación con Santa Fe. El lunes la vicegobernadora Gisela Scaglia y el titular de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, expusieron ante el ministro del Interior los reclamos por los biocombustibles.

Ambos se llevaron el compromiso del funcionario de revisar la situación. “Él escucha pero de ahí a que tenga influencia”, comentan con desánimo desde una jurisdicción PJ.

En el frente peronista, Axel Kicillof y el riojano Ricardo Quintela emergen como las voces intransigentes. Ambos dirigentes están dispuestos a llevar adelante un programa antagónico al de Milei y no pierden oportunidad de contrastar modelos.

Ante el desgaste evidente que conlleva tal pulseada, el bonaerense prefirió delegar la tarea en algunos de sus funcionarios. Esta semana, por ejemplo, le tocó al ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia, Gabriel Katopodis, quien alzó la voz para manifestarse en contra de las subas en las tarifas del gas.

Raúl Jalil y Guillermo Francos, en la Casa Rosada.

Raúl Jalil y Guillermo Francos, en la Casa Rosada.

Menos belicoso, el catamarqueño Raúl Jalil visitó la Casa Rosada el lunes y, también junto a Guillermo Francos, valoró el “impacto positivo” que tendrá el proyecto de ley “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos” en las inversiones en la provincia.

“Me reuní con el gobernador de Catamarca, Raul Jalil, con quien conversamos sobre las inversiones en minería y litio que se desarrollan en su provincia, las cuales superan los USD 5 mil millones y se proyectan en USD 10 mil millones”, escribió el funcionario nacional en su cuenta de la red social X, exTwitter. No obstante la buena sintonía, Jalil aprovechó el convite para reiterarle al ministro el reclamo por Ganancias.

Movimientos

Del otro lado de la arena, los gobernadores de JxC ensayan movimientos de unidad. Este lunes, de manera sigilosa, los jefes amarillos compartieron un Meet para analizar la situación del país.

Estuvieron presentes los 9 mandamases de la coalición y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Aunque no hubo grandes definiciones, el cónclave virtual finalizó con una declaración de solidaridad con Pullaro, quien debió “mudar” a su familia Rosario luego de recibir nuevas amenazas por parte del hampa.

“Mayoritariamente están para apoyar y plantear algunos temas”, destacan en torno al núcleo cambiemita como piedra angular de la flamante liga, que domina casi la mitad de los distritos.

Liga: los gobernadores de Juntos por el Cambio.

Liga: los gobernadores de Juntos por el Cambio.

Siguiendo al pie de la letra esa premisa, el entrerriano Rogelio Frigerio marcó disidencias con el Gobierno y llamó a “no convertir el Congreso en una escribanía”.

“Independientemente de que comparto la orientación de la ley y el DNU en términos de regulaciones, en términos de la necesidad imperiosa de lograr el equilibrio de las cuentas públicas, el Congreso es un ámbito de discusión, y ese debate se tiene que dar”, manifestó el mandatario. A la vez precisó que presentará “sugerencias para hacer”.

Al respecto el exministro del Interior de Mauricio Macri añadió que buscará “defender a muerte” a las economías regionales, porque “tienen un impacto claro en la generación de riqueza y de empleo, y porque fomentan el arraigo de la gente en el lugar donde viven”.

Este jueves, en tanto, habrá movimientos en la Patagonia. El neuquino Rolando Figueroa será el anfitrión de una cumbre regional a la que asistirán sus pares Claudio Vidal (Santa Cruz); Gustavo Melella (Tierra del Fuego); Ignacio Torres (Chubut); Sergio Ziliotto (La Pampa); y Alberto Weretilneck (Río Negro). El bautismo de fuego del bloque en la puja pesquera con Nación, fue positivo.

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