Maamora (Marruecos), 28 ene (EFE).- La sequía y el pastoreo excesivo figuran entre las causas que están provocando una pérdida continua de bosques en Marruecos, que el país intenta recuperar con la plantación de 50.000 hectáreas de arboles al año.

Es el objetivo de la Agencia Nacional de Agua y Bosques (ANEF, por sus siglas en francés) que inició en los últimos años una nueva política de repoblación forestal con el objetivo de alcanzar 600.000 hectáreas en el horizonte de 2030, lo que equivale a recuperar unos 133.000 hectáreas para ese año.

La estrategia cuesta a la agencia cerca de 900 millones de dirhams (unos 80 millones de euros) repartidos entre reforestación, regeneración y la mejora de los sistemas silvopastoriles.

La ANEF lanzó esta semana la campaña de siembra de árboles 2023-2023 en todo el país. Desde el bosque de Maamora, a unos 50 kilómetros al noreste de Rabat, se dio el inicio oficial de esta campaña con presencia del presidente de la ANEF, Abderrahim Houmy.

17.000 hectáreas perdidas cada año

La idea de la ANEF es reforestar con especies autóctonas como el cedro, la tuya, el argán o el algarrobo, pero lamenta que esta campaña no ha podido plantar alcornoque -árbol que tarda al menos 27 años en desarrollarse- porque no hay bellotas a causa de la sequía que padece el país desde hace cinco años.

En su lugar, en Maamora, considerado el mayor alcornocal del mundo, los efectivos de la agencia plantaron pino resinero y eucalipto.

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