Estas es la gente que decide qué ropa se va a poner de moda

WGSN tiene ojos en todos los sitios. Sus investigadores visitan ferias, rastrean webs y fotografían a personas en calles de 95 países. Hasta deciden qué colores triunfarán
Estas es la gente que decide qué ropa se va a poner de moda

WGSN no es ninguna gran firma de moda, pero se conoce el negocio al pie de la letra. Mejor que nadie. Marca tendencias, prescribe estilos y, en definitiva, decide cómo vestirnos. Maneja una bola de cristal que le permite filtrar primero y ‘ordenar’ después la ropa que acabaremos poniéndonos millones de ciudadanos de todo el mundo. Lo hace hasta con dos años de antelación. Es, en el buen sentido de la palabra, un buen perro de presa. Los investigadores de esta compañía londinense no paran quietos.

Visitan 137 ferias internacionales, acuden a los desfiles, se meten hasta en los talleres de diseño y, por supuesto, se fijan en el ‘street style’, esa pasarela de la calle donde millones de personas posturean dejando su sello personal. Pisan cada año las aceras de 95 países. Están, en definitiva, encima de todo. Nada escapa a su radar. Tienen ojos en todos los sitios. Pronostican tendencias en cuestión de colores y tejidos. Por eso en su cartera de clientes figuran algunas de las empresas más poderosas. Firmas como Zara y Mango y toda la gama del lujo escuchan atentamente sus conclusiones y escrutan la letra pequeña de sus informes. La compañía, fundada en 1998, cuenta con un equipo de analistas globales, 250 pronosticadores y ‘freelances’ locales.

No es casual que, de la noche a la mañana, las calles se llenen de mujeres luciendo vestidos estampados, modelos de color lila y amarillo y pendientes gigantes. Tienen toda la pinta de arrasar esta temporada primaveral. Del mismo modo que tampoco es una coincidencia que zapatillas deportivas feas hasta más no poder se apoderen de los armarios y acompañen estilismos superlujosos. Nada es fruto del azar. Ya lo decía el personaje interpretado por Meryl Streep en ‘El diablo viste de Prada’, álter ego de Anna Wintour, la editora de la rama estadounidense de ‘Vogue’, cuando soltaba una interminable perorata sobre por qué el horroroso suéter de su novata secretaria era azul y no de otro color. Y tampoco cualquier azul, sino azul cerúleo, para más señas. Aquel jersey, recordaba, había seguido una ruta marcada desde despachos como los de WGSN.

Es una obviedad que en la moda se hila muy fino y que pocos son los que se apartan de la norma, salvo que quieran descarriar. WGSN es la ‘biblia’, según los expertos. Es la razón de por qué muchos escaparates muestran estos días pantalones de aire deportivo con raya lateral o cestas de mimbre. «Me consta que muchas grandes cadenas piden a sus diseñadores que naveguen en esta web al menos una hora al día», reconoce el diseñador de una gran marca ‘low cost’. El éxito de WGSN, cuyos expertos leen a diario más de 800 blogs y publicaciones, radica en descifrar a las marcas lo que quieren llevar los consumidores sin asumir riesgos innecesarios.

400 empresas en España

Solo en España, más de 400 empresas pagan por sus informes. Sus redactores de moda campan en muchos festivales de música, desde los más comerciales, como Coachella, hasta los revolucionarios Afropunk y Ultra Korea. «Esta investigación nos ayuda a decirles a nuestros clientes cómo se comportan y qué quieren los consumidores», destacan las expertas Catriona Macnab y Petah Marian. En tiempos marcados por la creciente influencia de las redes sociales, Instagram cobra una importancia clave para curiosear sobre las indumentarias de los ‘influencers’ más relevantes. En WGSN les analizan desde casi todos los frentes: se interesan por cómo viven, qué tecnología y plataformas sociales usan en cada momento, qué tipo de cultura consumen y qué quieren comprar y cómo quieren adquirirlo. «Uniendo todos esos puntos comprendemos qué es lo próximo que querrán», sentencian Macnab y Marian.

De sus investigaciones se deduce que a las empresa de moda –trabajan con firmas de 23 industrias, desde la belleza a la automoción, pasando por los bienes de consumo– lo que más les preocupa en estos momentos es la sostenibilidad. Las nuevas generaciones están preocupadas por el «consumo ético».Advierten que las empresas deben «prepararse» si sus productos no cumplen con las expectativas de los clientes en términos de transparencia y reciclado.

Aunque el coste de sus análisis sólo está al alcance de las compañías más fuertes, en WGSN aseguran que sus investigaciones no tienen precio. «Desciframos qué les deparará el mañana para que puedan tomar mejores decisiones hoy. Elaboramos una visión precisa y confiable». Por eso, más de una marca debería ir tomando nota desde ya si no quiere quedarse atrás y ver cómo la competencia se forra con diseños que el próximo año reivindicarán la estética guerrera con abundantes dosis de látex, cuero y herrajes metálicos.No lo dice cualquiera, sino el líder mundial en pronósticos de tendencias globales.

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