Largas filas y una creciente demanda por testeos empiezan a impactar en el sistema de salud de Mendoza

El aumento de los casos de coronavirus comienza a impactar en el sistema sanitario. Creció la demanda de hisopados. Ya se analizan muestras con posibilidad de que tenga la variante británica.

En el Hospital Español solo se realizan 65 hisopados al día.

El aumento de los casos de coronavirus comienza a impactar en el sistema de salud de todo el país y Mendoza no es ajena a esa realidad. Los números que este martes se dieron a conocer desde el Ministerio de Salud -869 positivos – no se registraban desde el 21 de octubre del año pasado. Ver largas filas de personas esperando para hisoparse se ha transformado en la postal habitual de las cercanías de los hospitales y clínicas

En este momento estamos colapsados. Tenemos los consultorios respiratorios desbordados”, sintetizó en una frase Walter Vázquez, director médico del Hospital Español.

El sistema sanitario enfrenta un gran desafío ante el avance de la segunda ola.

Las largas colas de personas en todos los centros hospitalarios y puntos de testeo son una muestra de esta realidad a la que se refiere Vázquez. “La gente llega a las cuatro o cinco de la mañana para hacer fila para revisarse en los ‘Consultorios Respiratorios’”, aclaró el médico.

Una situación similar enfatizó el coordinador médico de Aclisa (Asociación de Clínicas y Sanatorios), Rodolfo Torres: “En la última semana los hisopados han aumentado un 108%”.

Idéntico panorama en la Clínica de Cuyo, donde desde el lunes hasta este miércoles al mediodía se han realizado unos 208 testeos, según reflejó Juan Carlos Cruz, director médico de esa institución.

Según los epidemiólogos, el resultado referido al nivel de contagios que se haya producido durante la semana santa se verá reflejado en los números dentro de dos semanas. Sin embargo, desde la semana pasada, se registra un incremento en la demanda de testeos en todos los efectores, tanto públicos como privados de Mendoza.

Cada vez son más los mendocinos que necesitan hisoparse para descartar o corroborar el diagnóstico de COVID-19.

A tal punto, por ejemplo, que en el Hospital Santa Isabel de Hungría debieron dar turnos extras el domingo de Pascuas para atender a 70 personas que necesitaron hisoparse.

Desde el lunes se registra un “notable aumento de consultas. Y la mayoría termina con un PCR positivo, lo que nos indica que estamos con una gran circulación del virus entre las personas”, expresó el facultativo del Español.

“Es tanta la demanda que estamos viendo si no migramos a un sistema de turnos previos porque la demanda espontánea nos ha desbordado”, reconoció Vázquez.

Desde el Santa Isabel de Hungría han visto un marcado aumento en la solicitud en los hisopados. “El aumento en la demanda de los testeos se ha triplicadoPasamos de 15 o 20 pedidos hace dos semanas a procesar unas 120 muestras diarias este martes; con una positividad promedio de 35%”, confirmó Cecilia Marchiori, Jefa de Laboratorio.

¿Segunda ola o tsunami?

La realidad está superando las expectativas previstas. “Sabíamos que se venía esto y tratamos de armarnos, pero es el doble de lo que esperábamos”, dijo la jefa del laboratorio del hospital que funciona en Guaymallén.

Los especialistas prevén que la demanda de testeos se incrementará. “Es que el virus está indudablemente circulando mucho más”, explicó el médico del Español. Ante esto, “estamos en proceso para adquirir un equipo de PCR propio que nos permitirá realizar más de 100 hisopados por día», resaltó Vázquez. Se espera que este equipo llegue en las próximas semanas para ponerlo operativo desde la última semana de abril o la primera de mayo a más tardar.

El incremento en el costo de los insumos para realizar los hisopados y testeos es una de las principales trabas que las clínicas privadas encuentran para realizar más y con mayor velocidad los testeos. Si bien desde el Santa Isabel de Hungría cuentan con toda la aparatología para tener los resultados en dos horas. “Por el tremenda suba de los precios hemos tenido que dejar de hacer las muestras con los aparatos y empezar a hacerlo manual. Eso hace que los resultados se demoren y la idea es poder tener los resultados cuanto antes para que esa persona, de ser necesario se aisle y esté bajo control médico”, comentó Marchiori.

La clave de esto es hacer mucho testeo y aislamiento precoz y que la persona no llegue a ocupar cama en terapia”, explicó Torres, el vocero de Aclisa.

Preocupa la incidencia del virus en los jóvenes.

También preocupa la aparición de las nuevas variantes en Mendoza. Aún a la espera de las muestras que se han enviado al Instituto Malbrán, en Buenos Aires, este martes en el Santa Isabel se hisopó a una persona que estuvo en la provincia de Córdoba en donde la variante británica ya circula de manera comunitaria.

“Mediante epidemiología del Lagomaggiore se mandó una muestra para secuenciar el virus. Calculo que tendremos los resultados en los próximos días o la semana que viene para saber si se trata de la variante más virulenta conocida como la británida”, detalló Marchiori.

Camas jóvenes

Con respecto al aumento en la demanda de camas Covid desde el centro médico que funciona en la calle San Martín de Godoy Cruz, confirmaron que “hemos tenido un incremento de las internaciones, tanto en sala común como en cuidados intensivos”, detalló el director del nosocomio.

Pero lo que más destacó el profesional de la salud es que, “se empieza a ver una leve baja en la edad de las personas cuyos cuadros se complican» y eso nos preocupa muchísimo”, dijo para finalizar.  

Característica que también resaltó en la entrevista el coordinador médico de Aclisa, “el grupo etario que ahora necesita cama por Covid es de alrededor de 60 años, pero cada vez vemos gente más joven enferma”, detalló Torres.

En tanto desde el Santa Isabel de Hungría. “Si notamos que el promedio de edad de quienes hacen el pedido para saber si tienen o no Covid es de 25 años”, apuntó Marchiori.

En la Clínica de Cuyo señalaron que no hay camas UTI disponibles para COVID, pero aclararon que estas unidades están ocupadas actualmente por pacientes que presentan otro tipo de problemas no relacionados con coronavirus. «Ya estamos preparando el terreno para volver a la situación que tuvimos el año pasado. Es decir, tener una gran cantidad de camas para COVID y un piso entero va a quedar para este tipo de pacientes. No diría que hoy es dramático. Todavía no tenemos suspensión de cirugías programadas», recalcó Cruz. 

Fuente: El Sol

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