Hostels: la dura realidad de un sector que bajó decenas de persianas en la provincia

Mientras algunos sobrevivieron funcionando como pensión, otros históricos son parte del recuerdo. El alquiler temporal capta a los «nuevos» huéspedes.

Antes de la pandemia por coronavirus, Mendoza contó con una sobreoferta de camas en hostels y la actividad dependía directamente de los jóvenes huéspedes extranjeros. Fueron épocas donde la ocupación promedio rondaba el 75%.

La Vendimia 2020 fue el último evento que llevó a los hostels mendocinos a una ocupación del 100%. Luego la realidad cambió drásticamente con la pandemia: luego de nueve meses de cierre total, el huésped jóven extranjero mutó a otro nacional y familiar, que en la mayoría de los casos nunca se había alojado en este tipo de hospedajes.

Hoy, hay una marcada tendencia en alza respecto a la búsqueda de alquileres temporarios de departamentos y casas por sobre los hostel e incluso hoteles en la provincia. «Por cuestiones de costos, comodidad y cuidados sanitarios, vemos una gran demanda de casas y departamentos como alojamiento para los turistas que nos visitan», afirmó Natalia, agente de turismo de una reconocida agencia. 

«La pandemia nos destuyó a todos. La ausencia de turistas extranjeros, nos dio un golpe letal», aseguró Daniel Cadile, propietario de International Inn Hostel.

La cuarentena dura, en 2020, sacó a la luz un problema estructural de los hostels: la mayoría de los propietarios alquilaban los inmuebles y no pudieron enfrentar el cierre total de la economía y el turismo que impuso la pandemia.

«No se pudo sostener porque no hubo acuerdos con propietarios. Los más chicos desaparecieron. Solo pudieron mantenerse los que sí eran dueños del 100% del alojamiento», explicó Cadile, quien fue el último presidente de la Asociación de Hostels de Mendoza que se disolvió hace cuatro años.

«Tenía 400 camas de hostels y hoy solo cuento con 78. El año pasado para sostener los costos aplicamos la modalidad de pensión. En nuestro caso tenemos todas habitaciones con baños privados y eso me facilitó poder hacerlo. Pero solo me sirvió para sobrevivir, contó Cadile.

Tal como contó el dueño de International Inn Hostel, fueron varios quienes encontraron una salida en el alquiler temporario como pensión. La situación económica durante la cuarentena dura también llevó a que mucha gente que alquilaba un departamento no pudiera sostener ese gasto y alquilara una pieza en un hostel. Así muchos empresarios sobrevivieron para poder recuperar los costos.

«Actualmente el hostel poco se elige. La gente prefiere departamentos temporarios u hoteles. Muchos hostels con los que trabajé, cerraron todos», percibió Gabriel, quien es guía de turismo.

«Conozco más de 15 que cerraron. Solo pudieron sobrevivir los hostels más importantes y con mejores calificaciones en plataformas como Booking», sostuvo el responsable de otro establecimiento ubicado en el centro de la Ciudad.

Mendoza Inn, Damajuana, Ítaka, Banana fueron algunos de los hostels mendocinos que movían mucha gente, tenían muy buena recepción en el turista y ahora son parte de postales de otra época.

«Mendoza Inn en Arístides lo cerré después de 20 años por no llegar a un acuerdo en el alquiler con los propietarios durante la pandemia. El hostel Suite, en calle Patricias Mendocinas también lo tuve que cerrar después de 15 años por la misma razón», contó Cadile. «El International Inn pude sostenerlo porque los propietarios fueron muy empáticos conmigo y me ayudaron a sobrevivir. Al principio cubrí costos con pensionados y ahora lo hago con turismo regional«, agregó.

«Creo que este fin de año vamos a tener un buen movimiento de turistas nacionales porque ya no nos es más barato salir al exterior. Ya hay una tendencia nacional consultando y reservando para el verano«, contaron desde Jack Hostel.

«La proyección es buena. Hay muchas consultas, no reservas. No se espera vovler a los niveles pre pandemia al menos en la inmediatez, es más, saben que para ello pasarán varios años», contaron desde Los Artistas Hostel.

«Nos comimos todos los ahorros, pero sobrevivimos. La demanda es relativa. A veces tenemos solo dos huéspedes, otras diez», relataron desde la administración de Los Artistas.

El alquiler temporario en la cresta de la ola

«Hay un traspaso de demanda de consumidores de hoteles tradicionales y hostels a alquileres temporarios, porque son más baratos y flexibles con la gente que los puede ocupar y los protocolos», aseguró Estanislao Puelles, del Colegio de Corredores de Mendoza.

«Efectivamente advertirmos que propietarios que alquilaban sus departamentos convencionalmente por dos años, empezaron a ofrecerlos a estadías temporarias. Hubo una transferencia», contó Puelles. «No todos lo pudieron hacer porque se requere amoblarlo y ponerle tecnología y eso implica una inversión importante de dinero, pero el 2020 cambió los planes de todos», continuó.

«Hay gente que vuelve a interesarse en volver a poner sus inmuebles como alquileres temporarios. La apertura con Chile y mayor flexibilización ha ha sido un disparador«, concluyó.

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