Mendoza declaró la «emergencia aluvional»

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Las «precipitaciones extraordinarias» ocurridas en el último año pusieron en alerta a las autoridades, que muestran preocupación ante el inicio de la temporada estival.

«Declárese la Emergencia Aluvional en la Provincia de Mendoza por el término de un año contado a partir de la fecha del presente decreto y la urgente e impostergable necesidad en la ejecución de obras, acciones y medidas tendientes a su mitigación». El primer artículo del decreto 1.971 del Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública es claro, publicado este lunes en el Boletín Oficial, no deja lugar a dudas y refleja la preocupación oficial ante el inicio de la temporada estival.

La norma, fechada el 1 de diciembre y firmada por el gobernador Rodolfo Suarez y el ministro del área, Mario Isgró, destaca que la decisión de declarar ese estado de alerta se basa en un informe de la Dirección de Hidráulica que obligó a «adoptar medidas urgentes» frente el riesgo aluvional con el objetivo de «remediar las consecuencias de las precipitaciones extraordinarias que se han desarrollado en toda la Provincia en el último período (noviembre 2020 a marzo 2021)».

«Los eventos acontecidos en el último verano han sido extraordinarios, superando la precipitación media de la Provincia ampliamente», asegura el decreto en sus considerandos. En tal sentido, detalla cuáles fueron las tormentas que generaron mayores complicaciones:

  • 9 de noviembre de 2020. Ugarteche (Luján de Cuyo). Incidencia sobre el arroyo Los Pozos, produciendo una erosión del lecho del río de aproximadamente de 1,50 metros que dejó al descubierto las pilas del puente de la Ruta Nacional N° 40.
  • 12 de noviembre de 2020. Gran Mendoza. La caída de 52 mm de agua afectó seriamente la estructura del Zanjón Los Ciruelos, perdiendo varias losas y poniendo en riesgo un electroducto enterrado paralelo al zanjón, que abastece de energía a la Ciudad de Mendoza.
  • 7 de febrero de 2021. Cuencas San Isidro y Casa de Piedra. La caída de 49 mm de agua afectó al Colector Las Heras, generando la pérdida de una vida en el Arroyo San Isidro, anegamientos y pérdidas de bienes materiales en la zona de El Challao.
  • 27 de febrero de 2021. Ugarteche (Luján de Cuyo). La precipitación sobre la cuenca del A° Los Pozos y zonas aledañas fue tan importante que generó el colapso del Puente de la Ruta Nacional N° 40.
  • 20 de abril de 2021. San Rafael. La lluvia afectó principalmente al Arroyo Seco La Hedionda, generando el desborde de varios tramos del cauce, inundando el Paraje Colonia Española, generando cuantiosas pérdidas materiales y muerte de animales.

«Fue necesario adoptar medidas de carácter urgente para atender situaciones de extrema gravedad, como evacuaciones de personas, anegamiento de viviendas, roturas de canales, puentes y caminos, aluviones, interrupción de servicios públicos, etc», sostiene el decreto, que agrega que la Dirección de Hidráulica no cuenta con el personal y los recursos suficientes «para atender la problemática de toda la Provincia».

Así las cosas, la decisión de declarar la emergencia aluvional «se debe a que no se cuenta hoy con los recursos ni medios administrativos ágiles que permitan dejar operativos los cauces que el pasado verano colapsaron debido a las precipitaciones, ni atender los reclamos de la población en cuanto a la conformación de defensas que protejan sus vidas y bienes».

Con esta herramienta se habilita la posibilidad de realizar contrataciones directas de materiales y servicios necesarios, sin necesidad de recurrir a licitaciones, lo cual agiliza el proceso, «con el objeto de asistir a las personas y la infraestructura afectadas por los fenómenos climáticos».

Mendoza, en peligro

  • Los deslizamientos de tierra y aluviones son una amenaza latente durante la temporada estival en Mendoza, que se carateriza por desniveles topográficos significativos. Son fenómenos que se pueden predecir dónde van a suceder, pero no cuándo.
  • La precordillera y la Cordillera de los Andes son altamente susceptibles a este fenómeno.
  • Los deslizamientos son ríos de barro, tierra, rocas, limo, arena u otros elementos saturados de agua. Arrastran árboles, rocas, viviendas, basura, escombros y vehículos, destruyendo todo a su paso.
  • En los deslizamientos, el material puede ser rocoso o del suelo -sustrato fino o grueso-, con mayor o menor incremento en contenido de hielo y/o agua.
  • El aluvión se produce cuando el agua se acumula rápidamente en el suelo, llegando en algunos casos a trasladarse a gran velocidad, arrastrando materiales por varios kilómetros desde su origen.
  • Un aluvión puede aumentar de tamaño a medida que va arrastrando elementos en el camino. Por ello, su gravedad se rige por la velocidad, dimensión de arrastre y el impacto que ello genera en los núcleos poblacionales cercanos al foco del fenómeno.
  • Los aluviones se clasifican en flujos rápidos y lentos. Los rápidos se deslizan a una velocidad de metros por segundo. Se pueden originar en zonas con pendientes muy empinadas. Pueden suceder tras lluvias intensas y prolongadas, deshielos rápidos, por la poca firmeza del suelo y/o como resultado de terremotos o erupciones volcánicas.
  • Los deslizamientos son provocados por la acción del ser humano, además de por fenómenos naturales. Entre las principales causas por acción humana se destacan: la deforestación en laderas, cerros o montañas; formas inadecuadas de siembra en las montañas; excesiva construcción de viviendas o comunidades en las faldas de las montañas (urbanización sin planificar acorde a las características geográficas del lugar); cortes en faldas de las montañas para construir carreteras, caminos o viviendas.
  • Los efectos más importantes de los aluviones o deslizamientos de tierra son: rotura o agrietamiento del suelo, erosión intensa, sepultamiento de infraestructura, pérdida de vidas, derrumbes, represamiento y generación de embalses en cauces fluviales con desarrollo de eventuales avalanchas de lodo y rocas. Asimismo, pueden destruir construcciones, instalaciones eléctricas, de gas, agua y alcantarillado, entre otras.
  • La acumulación y arrastre de agua, pueden provocar inundaciones de distinta dimensión.

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