Con un programa progresivo de tres niveles, 42 agentes capitalinos iniciaron su formación en dispositivos de inmovilización electrónica.

La Ciudad de Mendoza dio este jueves un importante paso en materia de seguridad: 42 preventores capitalinos iniciaron la capacitación en el uso de pistolas Taser, en el marco de la Ley que regula y fortalece los cuerpos municipales de seguridad ciudadana.

El acto de apertura contó con la presencia del intendente Ulpiano Suarez, el gobernador Alfredo Cornejo, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, la vicegobernadora Hebe Casado y autoridades de la fuerza.

Los agentes fueron seleccionados tras superar evaluaciones psicofísicas y, entre ellos, se cuentan 13 ex policías que ahora integran el cuerpo de preventores. “Hoy es un día histórico para la Ciudad y de gran relevancia para la provincia. Este paso en la incorporación de pistolas Taser es posible gracias al trabajo conjunto con el gobernador y la ministra, en un marco normativo que fortalece la prevención y la seguridad ciudadana”, destacó Suarez.

Cornejo, por su parte, señaló que “estos instrumentos son parte de un plan de seguridad que tiene éxito en muchos lugares del mundo” y destacó que el compromiso de la Capital puede servir como ejemplo para otros municipios del Gran Mendoza.

Capacitación en tres etapas

El entrenamiento, dictado por instructores del Centro de Adiestramiento Táctico Policial (Catacpol) y las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), se desarrolla en tres niveles progresivos. El primero aborda defensa personal, manejo de conflictos y fundamentos legales del uso de la fuerza; el segundo incorpora bastones reglamentarios, disuasivos químicos y armas neumáticas; y el tercero se centra en el manejo operativo de las Taser, sus efectos fisiológicos, criterios legales de intervención y simulaciones en escenarios controlados.

Cada etapa aprobada otorga una certificación oficial avalada por el Ministerio de Seguridad y Justicia. Para acceder a la instancia específica sobre Taser es obligatorio haber superado los niveles previos.

Un protocolo estricto

El uso de estas armas está regulado bajo criterios de necesidad, razonabilidad y proporcionalidad, en cumplimiento de estándares internacionales de derechos humanos. Se prohíbe su aplicación en zonas vitales del cuerpo y sólo pueden operarlas agentes con al menos dos años de antigüedad en la fuerza o tres en el caso de preventores. Cada intervención debe quedar documentada y, en casos críticos, reportada a la Justicia.

Tecnología de última generación

La instrucción se realiza con las nuevas pistolas Taser 7, que permiten cargar dos cartuchos simultáneos de corto y largo alcance y cuentan con sistemas disuasivos sonoros y visuales para evitar la descarga. Emiten una corriente de entre 1,2 y 1,5 miliamperios, con una descarga de cinco segundos que provoca inmovilización neuromuscular.

Un plan que se expande a toda la Policía

La medida se consolida en el marco del Decreto 2155, que habilita el uso de armas no letales en toda la Policía de Mendoza y lo incorpora al Plan Anual de Formación. De este modo, los dispositivos Taser dejan de ser exclusivos de cuerpos especiales como el GES y el GRIS, para convertirse en una herramienta disponible para todos los efectivos que completen la capacitación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *