El Instituto Provincial de la Vivienda anunció que cambiará el modo de cálculo de cuotas para la adquisición de viviendas. Es para evitar saltos abruptos entre la primera cuota y las siguientes.

El IPV aplicará cambios en la forma de calcular las cuotas que deben pagar los beneficiarios
El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) anunció cambios en la forma en la que se calculan las cuotas que deben pagar los beneficiarios de viviendas, con el objetivo de que las diferencias entre la primera y las siguientes no sean tan abruptas.
Así, en la Resolución 350 del IPV, publicada este jueves se establecen modificaciones en las resoluciones 131/21, 621/24 y 1349/24, por los que se “ fijan los cambios en las operaciones de financiación para viviendas construidas y/o financiadas por el Instituto Provincial de la Vivienda, deberán liquidarse, suscribirse y cancelarse, aplicando como metodología de amortización, la utilización del coeficiente de variación salarial (CVS)“.
Los cambios que aplicará el IPV
La norma argumenta que “el Instituto Provincial de la Vivienda detenta un enfoque de gestión de mejora continua en sus procesos” por lo que “observa que es necesario modificar las normas aludidas ut supra, en cuanto a la fecha a tener en cuenta para establecer la conformidad de los planes de pago, con el objeto de evitar una variación significativa entre el valor de la cuota inicial y la siguiente”.
Por eso, advierte que “sería una opción válida considerar el CVS de la fecha del último día del cuarto mes anterior a la conformidad del plan de pago por parte de los adjudicatarios, puesto que ello generaría una variación mínima (o similar a la utilizada en forma general para la variación de las cuotas ) entre el valor de la cuota inicial y la siguiente y permitiría mejorar los procedimientos previos a la entrega y acompañaría al sistema general de variación de las cuotas que esta implementado en el IPV“.
Esta medida impacta en el programa “IPV Mi Casa“, destinado a familias de clase media y se suma a la establecida días atrás en la Resolución 281, en la que se establecieron cambios para los adjudicatarios para evitar endeudamientos y la pérdida de los inmuebles por morosidad.