Para IMPSA no es una ola sino “casos puntuales por productividad”. Pero los empleados fueron notificados de despidos “con causa” sin especificar. Incertidumbre

El grupo económico que compró las acciones de IMPSA ya concretó despidos de personal. Según admitieron las desvinculaciones responden a razones de productividad.
Apenas un mes y medio después de concretarse la venta de las acciones de IMPSA al consorcio IAF (Industrial Acquisitions Fund LL), comenzó el sacudón en la multinacional nacida en Mendoza. Es que su socio principal y controlante, ARC Energy, tomó la decisión de ajustar su estructura con los primeros despidos de empleados.
Según admitieron fuentes de la empresa, “no es una ola de despidos, sino desvinculaciones puntuales que están atadas a situaciones de productividad”. Sin embargo, más tarde se supo que en varios casos incluyó a personal calificado y con antigüedad.
Si bien no precisaron puntualmente, los trabajadores desvinculados el primer día de abril ascendían a 12. En todos los casos, pertenecientes a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Los nuevos dueños de la metamecánica IMPSA avanzaron con despidos de personal por situaciones de productividad y con causa.
Hasta avanzado el martes y mientras llegaban las notificaciones a los despedidos, el argumento legal era vidrioso. Mientras en la mayoría de los casos fue despido “con causa”, lo que afectaría de lleno en el cobro de la indemnización correspondiente, en los telegramas no se explicitaba el motivo puntual.
La novedad disparó la alerta del gremio. Sobretodo porque luego del traspaso de IMPSA a la firma estadounidense se había garantizado la continuidad laboral de los empleados de la firma.
Incertidumbre entre los empleados tras los despidos
En su momento, las nuevas autoridades de la firma se habían reunido con los 650 empleados atravesaron la estatización y posterior privatización de la compañía. Y les detallaron sus planes para el desarrollo de IMPSA.
Durante un encuentro similar entre los ejecutivos y el gobernador Alfredo Cornejo también precisaron el plan de trabajo en esta nueva etapa en la que compañía estadounidense ARC Energy adquirió el 84,9% de las acciones (63,7% eran de la Nación y 21,2% de la Provincia).
Al cabo de esa reunión, el mismo Cornejo remarcó “el expertise del plantel de IMPSA”. Y el hecho de que los nuevos dueños tomaran contacto “en 72 horas con 650 empleados, la mayoría mendocinos, una iniciativa que el Gobierno protege”.
Ahora, consumada la dura decisión con la que se inició el mes de abril, la incertidumbre en el personal de la firma cunde rápidamente.
“Se desvinculó a gente de muy buen desempeño y ni los jefes lo sabían. No se entiende en base a qué se tomó la decisión. La incertidumbre es grande”. La frase, salida del seno del personal que sigue activo, resume el estado de desconcierto reinante ayer.
Frente a ese panorama, Diario UNO intentó obtener alguna declaración de Luis Márquez, titular de la UOM en Mendoza, pero no hubo respuesta.

Desde la vieja gestión de IMPSA habían prometido la continuidad del personal.
La capitalización de IMPSA: qué falta
Apenas se concretó la venta de acciones al grupo empresario estadounidense, ARC depositó en carácter de “aporte irrevocable” u$s 6.750.000 “a cuenta de futuros aumentos de capital”. Es parte de un cronograma de pagos hasta completar el total, de acuerdo a lo convenido en la firma de la venta y traspaso de IMPSA a manos privadas.
En total, son 27 millones de dólares que llegarán a IMPSA en distintas etapas. De ese total, repartido en 5 depósitos hasta el 2026, los nuevos dueños deben cancelar al menos 13 millones de dólares este año en tres pagos consecutivos.
Según el cronograma previsto, la capitalización progresiva de la firma quedó así:
- 5.000.000 dólares dentro de los primeros tres meses siguientes a la fecha de cierre.
- 3.000.000 dólares dentro de los seis meses siguientes a la fecha de cierre.
- 5.000.000 dólares a desembolsarse “durante el 2025”.
- 2.250.000 dólares dentro del primer trimestre de 2026.
- 5.000.000 dólares dentro del primer semestre de 2026.