El primer ministro británico responsabilizó al presidente ruso por la ofensiva nocturna que dejó 18 muertos, incluidos menores, y daños en infraestructuras diplomáticas, mientras la UE endurece sanciones y refuerza su apoyo a Ucrania
Guardarel momento en el que un misil ruso impactó en el centro en Kiev dañando un edificio de la Unión Europea

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, condenó este jueves el nuevo ataque ruso sobre Kiev, señalando en su declaración la responsabilidad directa del presidente ruso: “Putin está matando a niños y civiles y saboteando las esperanzas de paz”.
Las autoridades de Ucrania informaron que el ataque nocturno sobre la capital dejó un saldo de al menos 18 víctimas mortales, incluidos cuatro menores, y causó daños materiales a infraestructuras civiles y diplomáticas en distintas zonas de la capital ucraniana, entre ellas el edificio del British Council. Además, dos misiles impactaron muy cerca de la delegación de la Unión Europea (UE), según detalló la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, que calificó el bombardeo como “el ataque con misiles y drones más mortífero contra la capital desde julio”.El mensaje de Keir Starmer en X: “Mis pensamientos están con todos los afectados por los insensatos ataques rusos en Kiev que han dañado el edificio del British Council. Putin está matando a niños y civiles y saboteando las esperanzas de paz. Este derramamiento de sangre debe terminar.”
En respuesta, la UE comunicó el endurecimiento de sus sanciones contra Rusia con el anuncio de un nuevo paquete de medidas y la intención de utilizar activos rusos congelados para apoyar la defensa y reconstrucción de Ucrania. Von der Leyen explicó que este ataque también se dirigió contra infraestructuras europeas en suelo ucraniano, reafirmando la política del bloque de ejercer “máxima presión” sobre Moscú y mantener su respaldo a Kiev.
La alta representante para Asuntos Exteriores y Seguridad de la UE, Kaja Kallas, reiteró que “ninguna misión diplomática debería nunca ser un objetivo” y anunció la convocatoria del enviado ruso en Bruselas. Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, calificó la agresión de deliberada contra la delegación de la UE y aseguró que “la UE no se intimidará”.