Trabajadores golondrina denuncian amenazas, abandono y explotación laboral en General Alvear

Llegaron a General Alvear tras aceptar una oferta laboral por Facebook. Afirman que viven en condiciones precarias, sin agua ni comida. Uno de ellos sufrió un grave accidente.

Los trabajadores reclaman la intervención urgente de las autoridades laborales y judiciales

Los trabajadores reclaman la intervención urgente de las autoridades laborales y judiciales

Un grupo de 16 trabajadores golondrina denunció haber sido víctima de explotación laboral, abandono y amenazas en la localidad de Bowen, departamento de General Alvear. Los trabajadores, oriundos de Tucumán, aseguran que llegaron al sur mendocino tras aceptar una oferta laboral publicada en redes sociales, pero al arribar se encontraron con condiciones deplorables y, según relataron, situaciones de violencia.

El contingente arribó el viernes pasado a Real del Padre y luego fue trasladado hacia el paraje La Escandinava, en Bowen. Según explicaron en diálogo con Noticiero Andino, en un primer momento estuvieron alojados en otro lugar “un poco más cómodo”, pero posteriormente fueron llevados a la vivienda actual, donde no cuentan con servicios básicos, condiciones de higiene adecuadas ni provisión de alimentos.

Cristian Artaza, uno de los trabajadores afectados, relató que el grupo fue contactado a través de Facebook por un cuadrillero, quien nunca les habría informado el nombre del empleador. “Acá no tenemos nada, no tenemos ni siquiera señal para comunicarnos con nuestra familia, necesitamos aportar para la casa y no nos dan una solución”.

No tenemos para el boleto ni para comer. Para comprar algo, algunos compañeros tienen que caminar seis kilómetros

Condiciones precarias de vida

De acuerdo al testimonio, en la vivienda se alojan 16 personas distribuidas en habitaciones pequeñas. En una pieza de aproximadamente 3×3 metros duermen seis personas en un colchón en mal estado, con los resortes expuestos. En otras dos habitaciones “descansan” cinco personas en cada una, incluyendo una familia con hijos, entre ellos una menor de edad.

Nosotros mismos tuvimos que colocar la ducha porque no había agua adentro. Teníamos que salir con un tachito a buscar agua para poder bañarnos“, describió. También indicaron que debieron traer tachos y cajones de la basura para utilizarlos como asientos y armar una mesa improvisada.

De acuerdo al testimonio, en la vivienda se alojan 16 personas distribuidas en habitaciones pequeñas
De acuerdo al testimonio, en la vivienda se alojan 16 personas distribuidas en habitaciones pequeñas

Además, denunciaron que por las noches se producen pérdidas de agua que inundan parte de la vivienda y mojan los colchones, agravando aún más las condiciones de habitabilidad.

Accidente, denuncia y amenazas de muerte

La situación se tornó más grave cuando Artaza sufrió un accidente laboral mientras levantaba un tacho de ciruelas que, según contó, estaba roto. El trabajador se lastimó la frente y un dedo. “Pedí que me llevaran al hospital para que me hicieran una placa, pero no querían”, sostuvo.

Finalmente logró ser trasladado al hospital, donde le informaron que los empleadores debían hacerse cargo de su atención médica. Tras ese episodio, el trabajador afirmó haber recibido amenazas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *