México abatió el domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, líder del cártel más poderoso del país, herido en un operativo en Jalisco y muerto durante su traslado. El golpe, el mayor en una década, desató incendios y bloqueos en varias regiones

El ejército mexicano abatió el domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, alias ’El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los fugitivos más buscados por Estados Unidos (EE.UU.). Murió tras resultar herido durante un operativo para capturarlo en el sur del estado de Jalisco, en el que participaron fuerzas especiales y la Fuerza Aérea.
Según la Secretaría de Defensa, en el enfrentamiento fueron abatidos cuatro integrantes del grupo, otros tres resultaron heridos —entre ellos Oseguera Cervantes—, tres soldados quedaron lesionados y dos personas fueron detenidas. En el lugar se incautaron lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados.
Ola de violencia y víctimas posteriores
Tras la muerte del capo, miembros del cártel respondieron con una ola de violencia. Vehículos incendiados bloquearon carreteras en 20 estados, mientras en Guadalajara la población permaneció resguardada y se suspendieron clases en varios estados. Guatemala reforzó su frontera con México.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó además que 25 miembros de la Guardia Nacional murieron en ataques en Jalisco después del operativo y que también fue asesinado un funcionario de la fiscalía estatal.
Cómo fue el operativo
La reconstrucción oficial del operativo fue detallada por el secretario de Defensa, general Ricardo Trevilla. Según explicó, Oseguera Cervantes y dos escoltas resultaron heridos en una primera acción y fueron trasladados junto a un oficial, pero murieron durante el trayecto.
El jefe militar añadió que el líder del CJNG y su círculo cercano intentaron huir por una zona boscosa, donde las fuerzas armadas establecieron un cerco y lo localizaron oculto entre la maleza. En ese momento, afirmó, los integrantes del grupo criminal abrieron fuego contra los militares en un enfrentamiento que calificó como “muy violento”, en el que murieron ocho presuntos delincuentes. Durante el registro posterior de la zona, las autoridades hallaron otros cuatro cuerpos. Trevilla también señaló que la ubicación del capo había sido confirmada el 21 de febrero tras el seguimiento a una pareja sentimental.
