A siete días de haber iniciado la guerra junto a Israel contra Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes 6 de marzo que no tiene nada que negociar “salvo una rendición incondicional” de Teherán. Su advertencia llegó poco después de que su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, declarara que “algunos países” iniciaron “esfuerzos de mediación”. Pese a las diferencias entre Irán y Venezuela, el líder republicano también sostuvo un día antes que él debe “participar personalmente” en la elección del próximo líder supremo de la República Islámica, como hizo con Delcy Rodríguez en la nación latinoamericana.

Donald Trump descarta una salida negociada a la guerra que emprendió junto a Israel contra Irán.
“¡No habrá acuerdo con Irán, salvo una RENDICIÓN INCONDICIONAL!”, escribió este viernes el mandatario estadounidense en una publicación en su plataforma Truth Social, en la que suele combinar a su parecer las mayúsculas y minúsculas.
Las palabras de Trump sonaron como un portazo, horas después de que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, anunciara que “algunos países” –cuyos nombres no reveló– habían iniciado “esfuerzos de mediación” para apaciguar el conflicto que ya se expande por Medio Oriente e incluso el Mediterráneo oriental, en el caso de Chipre, ante los ataques de respuesta de la República Islámica contra objetivos estadounidenses.
Además, en un breve mensaje, el líder republicano auguró un “GRAN FUTURO” para la República Islámica, donde han muerto más de 1.000 personas, según cifras de las agencias estatales, por las embestidas de Washington y su gran aliado en Medio Oriente: Israel, que empezaron el pasado sábado 28 de febrero.
El dirigente de la Casa Blanca aseguró que Estados Unidos y sus aliados ayudarán a reconstruir Irán, haciéndolo “económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca”.
Para ello, Trump exigió no solo la rendición de la República Islámica, sino también “la selección de un GRAN y ACEPTABLE líder(es)”, un día después de manifestar a la prensa su exigencia de tener voz para nombrar al sucesor del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenei, asesinado por los ataques conjuntos en el primer día de la guerra en curso.
Trump deslizó el jueves a ‘Reuters’ y ‘Axios’ que cualquier sucesor al poder en Irán debe tener su beneplácito, “como en Venezuela”, donde afirma cooperar con la “presidenta encargada”, Delcy Rodríguez, para desmontar el chavismo, después de los ataques del pasado 3 de enero de 2026 contra el país latinoamericano que terminaron con la captura del entonces mandatario Nicolás Maduro, trasladado a Nueva York para responder por cargos de presunto narcotráfico.
Asimismo Trump desestimó al hijo del fallecido líder supremo, Mojtaba Jamenei, uno de los favoritos para suederlo al calificarlo de “un peso ligero” y declarar como “inaceptable” su posible elección.
El jueves, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchí, afirmó en entrevista con ‘NBC’ que su país “no ha solicitado ningún alto el fuego”, ni ve “ninguna razón para negociar con Estados Unidos”.
