Audias Flores Silva fue el jefe de seguridad de ‘ El Mencho’, el histórico líder del grupo que finalmente fue abatido el pasado mes de febrero en una operación militar. Desde entonces, el ‘Jardinero’ se había postulado como sucesor de este cártel que opera en unos 100 países, entre ellos, España.
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la organización criminal más poderosa de México, sufrió un nuevo revés este lunes cuando el Ejército mexicano capturó a uno de sus máximos líderes en el noroeste del país, dos meses después de la muerte de su líder: ‘El Mencho’.
Audias Flores Silva, también conocido como el ‘Jardinero’, era considerado un posible sucesor del líder fallecido, y Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares (más de cuatro millones de euros) por información que condujera a su arresto.
El comandante regional del CJNG fue capturado cuando se escondía en una cuneta cerca de la comunidad de El Mirador, en el estado de Nayarit; no hubo muertos ni heridos durante su arresto, según ha informado el Gobierno mexicano. Posteriormente, fue trasladado ya el martes a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), en la Ciudad de México.
En paralelo, se difundieron imágenes de su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) de una aeronave de la Secretaría de Marina (Semar), en la que habría sido trasladado el presunto líder criminal tras su captura.

Flores Silva, también conocido como ‘Comandante’, ‘El Bravo 2’, ‘Audi’ o ‘Mata Jefes’, era considerado un posible sucesor de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, quien murió en una espectacular operación militar en febrero. La muerte del Mencho desencadenó un recrudecimiento de la violencia de los cárteles, con una ola de ataques a negocios por parte de sicarios, incendios de vehículos y bloqueos de carreteras que dejaron más de 70 muertos, entre ellos 25 miembros de la Guardia Nacional.
A pesar de la violencia, la muerte de Oseguera Cervantes fue vista como una victoria para el Gobierno mexicano, en un momento en que la presidenta Claudia Sheinbaum está intensificando la represión contra los cárteles con mayor firmeza que sus predecesores, en un intento por contrarrestar las amenazas de intervención del presidente estadounidense, Donald Trump.
Tras muchos años abogando por ello, finalmente el año pasado, Trump designó al Cártel Jalisco Nueva Generación y a otros cinco cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras.
La captura de Flores Silva representó otro golpe para una organización criminal que se ha convertido rápidamente en una de las más poderosas del hemisferio. Según funcionarios de seguridad mexicanos, Flores Silva era el jefe de seguridad de Oseguera Cervantes y ayudó a dirigir las operaciones de producción y tráfico de drogas del cártel en los estados de Nayarit, Jalisco, Estado de México y Zacatecas. Medios de comunicación locales de Nayarit informaron que varios autos y negocios fueron incendiados tras su arresto.
