Se trata de un “procedimiento estándar” de la Comisión Disciplinaria, según informaron fuentes de la entidad. Cómo obró ante episodios similares

Otamendi y Gio Lo Celso, con la bandera de Malvinas desplegada. El trapo estaba en las tribunas del Atlanta Stadium (AP Foto/Rebecca Blackwell)
Tras el triunfo de Argentina 2-1 ante Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 en Atlanta, Lisandro Martínez, Giovani Lo Celso y Cristian Cuti Romero desplegaron en el campo de juego una bandera blanca con letras negras que decía “Las Malvinas son argentinas”. El trapo, que estaba en las tribunas, fue lanzado al césped por los hinchas y tomado por los futbolistas en plena celebración.
Durante los días previos, la delegación argentina evitó entrar en confrontaciones, pese a las provocaciones de exjugadores ingleses como Gary Neville, Joe Cole y Wayne Rooney, quienes cargaron de tensión la previa. Incluso, en contraste, el entrenador Lionel Scaloni pidió no avivar la rivalidad histórica entre ambos países y subrayó que el encuentro era “solo un partido de fútbol”.
Tras la agónica victoria, gracias a los goles sobre el final de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, llegó el desahogo, con la bandera sobre el césped. Leandro Paredes, consultado por la bandera, respondió escueto: “Siempre serán argentinas”. Lisandro Martínez, por su parte, evitó profundizar ante las cámaras de Telefe, aunque dejó en claro su mirada: “No puedo opinar sobre esas cosas. Disfrutemos, que todos sabemos lo que pasó”.

“Es el partido que todos los argentinos esperábamos, nosotros sentimos todo lo que los hinchas sienten, no vamos a mentir con esas cosas. Sabíamos que si ganábamos hoy iba a ser un gran mimo para los argentinos. Este partido no lo podés perder, no había otra forma que ganar”, añadió Licha, quien brilla en el Manchester United inglés.
Pues bien, en la previa de la final del Mundial del domingo a las 16 horas en New Jersey ante España, los medios europeos comenzaron a agitar el fantasma de una posible sanción a Argentina. Infobae consultó a fuentes de la FIFA, que respondieron que “como procedimiento estándar, la Comisión Disciplinaria independiente está evaluando actualmente los informes del partido y considerando las circunstancias relevantes antes de decidir los posibles pasos adicionales conforme al Código Disciplinario”. Es decir, todavía no hay una decisión.
El citado código de la FIFA prohíbe expresamente “pancartas, banderas, volantes, prendas y otros elementos de naturaleza política, ofensiva o discriminatoria”. En 2014, la FIFA multó a la Asociación del Fútbol Argentino con 27.000 dólares tras un incidente idéntico —la misma leyenda— antes de un amistoso contra Eslovenia. De haber una pena, en base a los antecedentes, no debería exceder a un castigo económico.
