Las precipitaciones por el Súper Niño complican la cosecha de ajo, la producción de cebolla y las siembras hortícolas en San Rafael.

Las intensas lluvias complican la cosecha de ajo y encienden las alarmas en San Rafael
Las intensas lluvias que afectan a Mendoza encendieron las alarmas en el sector agrícola, especialmente en San Rafael, donde el exceso de humedad ya genera complicaciones en cultivos próximos a la cosecha. El ajo, la cebolla y la horticultura en general se encuentran entre las actividades más perjudicadas, en un escenario en el que se esperan nuevas precipitaciones por el fenómeno climático conocido como Súper Niño.
Mauricio Marín, presidente de la Específica de Agricultura de la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael, advirtió sobre las dificultades que atraviesan los productores debido a la falta de condiciones adecuadas para trabajar en los campos y al aumento de las enfermedades en los cultivos.
“Venimos de días con mucha lluvia, con pronósticos de más precipitaciones, y eso ha complicado bastante a la producción, en particular al ajo, que está próximo a la cosecha“, explicó. Según detalló, la falta de piso impide realizar las primeras cosechas y avanzar con el proceso de curado, mientras que la humedad favorece la aparición de enfermedades y manchas en los productos.
El ajo y la cebolla, entre los cultivos más afectados
Uno de los principales focos de preocupación está puesto en el ajo, un cultivo que se encuentra en una etapa clave de su ciclo productivo. Las precipitaciones dificultan el ingreso de maquinaria a las fincas y generan condiciones propicias para la aparición de enfermedades que pueden afectar la calidad de la producción.
La cebolla también enfrenta complicaciones. De acuerdo con Marín, la humedad excesiva en los días posteriores a la siembra favorece la aparición de enfermedades vinculadas a las condiciones del suelo. A esto se suma la dificultad para realizar tratamientos fitosanitarios con maquinaria convencional.
“La única posibilidad de cura es con dron, pero no hay tantos en la zona y hay mucho trabajo”, señaló el dirigente, al describir las limitaciones que enfrentan los productores para responder a esta situación.
El panorama también es complejo para la horticultura en general, particularmente para los cultivos a cielo abierto y las verduras de hoja. Las lluvias no solo pueden afectar las plantaciones existentes, sino que también dificultan la realización de nuevas siembras.
Esto podría repercutir en la oferta de hortalizas durante los próximos meses, ya que los productos que no puedan sembrarse en el momento previsto tampoco estarán disponibles cuando deberían ingresar al circuito comercial.

