Los fanáticos bangladesíes viven con entusiasmo el campeonato del mundo hinchando por la celeste y blanca.

La pasión por la selección argentina se sintió con fuerza en Bangladesh, donde tras el triunfo contra Argelia en el debut del Mundial 2026, salieron a las calles a festejar con euforia.
Los fanáticos, que se habían reunido en la previa del partido en Daca para demostrar su apoyo al equipo albiceleste, volvieron a juntarse con banderas, bombos y cánticos para celebrar el 3-0 del primer partido de Argentina en la copa del mundo.
La simpatía de Bangladesh con el seleccionado dirigido por Lionel Scaloni quedó en evidencia en el Mundial de Qatar 2022 y se replicó nuevamente cuatro años después. En ambas ocasiones Bangladesh no clasificó, pero vivió con entusiasmo el campeonato hinchando por la celeste y blanca.
Los simpatizantes no sólo festejaron con cánticos y bailes en la calle, sino que también crearon una camiseta gigante de la selección para demostrar su apoyo al equipo de Lionel Messi, y la colgaron de los edificios en el centro de la capital bangladesí.
Crearon una camiseta gigante de la selección y la colgaron de los edificios en el centro de la capital bangladesí. (Video: Instagram/@nexusjaman786)
Cómo comenzó el fanatismo de Bangladesh por la Selección argentina
La conexión de Bangladesh con Argentina tiene raíces históricas. El origen de esta pasión se remonta a la gira que realizó la Selección por Asia en 1984, bajo la conducción de Carlos Bilardo.
Invitada a disputar la Copa Nehru, en enero de ese año, la Albiceleste viajó a la ciudad india de Calcuta en busca de mayor competencia internacional. Aún faltaba más de un año para el inicio de las Eliminatorias rumbo a México 1986, pero Bilardo ya comenzaba a moldear el equipo que haría historia.

Fueron cinco partidos disputados en la India, con un saldo de tres triunfos, un empate y una derrota, aunque más allá de los resultados, el conjunto argentino cautivó al público local.
Otro factor clave para entender el fanatismo por Argentina fue el Mundial de México 1986. La consagración de la Selección y, especialmente, la actuación de Diego Maradona ante Inglaterra fueron interpretadas por muchos aficionados como la victoria de los más humildes frente a una potencia histórica.
Para gran parte de la región, aquella historia representó una reivindicación de los pueblos que enfrentaban a los poderosos, un sentimiento que ayudó a fortalecer el vínculo emocional con Argentina y que, décadas más tarde, se trasladó también a la admiración por Lionel Messi.
