Más de 12 millones de bovinos inmunizados: el laboratorio argentino que se convirtió en un referente mundial

Con una producción anual de hasta 800.000 dosis, el centro del INTA Rafaela fortaleció sus instalaciones para potenciar una vacuna clave contra la tristeza bovina

Con una producción anual de hasta 800.000 dosis, el centro del INTA Rafaela fortaleció sus instalaciones para potenciar una vacuna clave contra la tristeza bovinaCon una producción anual de hasta 800.000 dosis, el centro del INTA Rafaela fortaleció sus instalaciones para potenciar una vacuna clave contra la tristeza bovina (inta)

La sanidad animal muchas veces avanza lejos de los grandes titulares. Sin embargo, detrás de una de las vacunas más importantes para la ganadería argentina funciona un laboratorio que, desde hace más de tres décadas, sostiene un trabajo silencioso con impacto directo sobre la producción.

Allí se elaboran entre 700.000 y 800.000 dosis por año del inmunógeno contra la babesiosis y la anaplasmosis bovina —conocidas como tristeza bovina—, una herramienta que ya permitió inmunizar a más de 12 millones de bovinos.

Ahora, ese laboratorio dio un nuevo paso. El Laboratorio de Inmunología y Parasitología del INTA Rafaela, en Santa Fe, completó un proceso de modernización destinado a fortalecer la producción de la vacuna, incorporar nuevos estándares de calidad y reforzar las condiciones de bioseguridad de uno de los desarrollos tecnológicos más relevantes para la sanidad bovina nacional.

Una vacuna estratégica para la ganadería

La babesiosis y la anaplasmosis constituyen una de las principales limitantes sanitarias para la producción bovina en gran parte del norte argentino. Frente a ese escenario, la vacunación continúa siendo la herramienta más efectiva para prevenir ambas enfermedades.

Cada año, el laboratorio produce entre 700.000 y 800.000 dosis, un volumen que lo ubica entre los principales elaboradores del mundo de este tipo de inmunógenos. Además, Argentina es el único país que fabrica una parte importante de esta vacuna mediante el cultivo in vitrode los microorganismos, una tecnología que requiere procesos altamente controlados.

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