El paquete incluye la suspensión de embargos de ARCA a las pymes hasta mayo de 2027, la ampliación de los planes de pago y el uso de saldos fiscales para cancelar deudas aduaneras. También propuso eliminar el impuesto a los Sellos.

El Gobierno nacional anunció una batería de medidas para aliviar la situación financiera de las empresas, con especial atención en las pequeñas y medianas firmas. El paquete incluye la suspensión de embargos por parte de ARCA hasta mayo de 2027, una ampliación de los plazos para regularizar deudas tributarias y mayores posibilidades de utilizar saldos a favor para cancelar obligaciones aduaneras.
Los anuncios fueron realizados este martes por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA). En su exposición, el funcionario también anticipó una propuesta para eliminar el impuesto a los Sellos, un tributo provincial que alcanza operaciones como compraventas, contratos de alquiler y préstamos.

La iniciativa oficial busca responder a uno de los principales reclamos del sector productivo: la dificultad para sostener el capital de trabajo en un escenario de financiamiento costoso y acceso limitado al crédito. A las medidas tributarias se sumará una línea de préstamos del Banco Nación destinada a la industria automotriz.
Las pymes tendrán una tregua con ARCA
Una de las decisiones centrales del paquete es la suspensión de los embargos de ARCA sobre las pequeñas y medianas empresas hasta mayo de 2027. La medida apunta a evitar que las ejecuciones fiscales agraven los problemas de liquidez de compañías que tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones.
El segundo anuncio también está vinculado con el organismo recaudador. Economía ampliará el universo de deudas que pueden incorporarse al plan de pagos de 18 cuotas.
“Vamos a extender lo que es el plan de 18 cuotas de deudas de ARCA que vencían el 30 de junio hasta el 31 de octubre, y les vamos a dar 18 meses de plazo para que tengan holgura financiera”, explicó Caputo.
El ministro reconoció que el costo financiero representa un problema importante para las pymes y sostuvo que el objetivo es ofrecerles más tiempo para ordenar sus cuentas. También aclaró que las medidas se encuentran dentro de las posibilidades que permite la política de consolidación fiscal del Gobierno.
Saldos a favor podrán utilizarse para cancelar deudas
Otra de las modificaciones busca resolver un problema que afecta tanto a pequeñas como a grandes empresas: las demoras en la devolución de créditos fiscales y reintegros.
Caputo anunció que las pymes podrán utilizar la totalidad de sus saldos a favor, incluidos los correspondientes al IVA de exportación y los reintegros, para cancelar deudas aduaneras. Para las grandes compañías, la posibilidad se habilitará de manera gradual, con porcentajes crecientes.
El funcionario cuestionó que las empresas deban esperar durante meses para recuperar fondos que les corresponden, mientras mantienen obligaciones pendientes con el Estado. “Es ridículo que ARCA les esté debiendo plata al mismo tiempo que les cobra por los mismos servicios”, afirmó.
La intención del Ministerio de Economía es avanzar, además, hacia un sistema de cuenta corriente única aduanera entre las empresas y ARCA. La herramienta permitiría compensar créditos y deudas dentro de un mismo esquema, reduciendo las demoras y los costos financieros que generan los actuales mecanismos de devolución.
Créditos a tasa fija para la industria automotriz
El paquete también contempla una herramienta de financiamiento específica para la industria automotriz. Caputo adelantó que el Banco Nación lanzará líneas de crédito con plazos de tres, cuatro y cinco años y una tasa fija cercana al 20%.
La iniciativa apunta a mejorar las condiciones de acceso al financiamiento de un sector que necesita recursos para sostener su producción, realizar inversiones y mantener activa su cadena de proveedores.
Durante su exposición, el ministro sostuvo que las dificultades para ampliar el crédito no responden solamente a la disponibilidad de pesos, sino también a la incertidumbre y a la diferencia entre los plazos de los depósitos bancarios y los préstamos que necesitan las empresas.
En esa línea, mencionó otra alternativa para aliviar los costos financieros: el descuento de facturas de grandes compañías una vez que hayan sido conformadas. De esta manera, sus proveedores podrían anticipar el cobro y acceder a tasas más convenientes que las de un crédito bancario tradicional.
Quiere que las provincias eliminen el impuesto a los Sellos
Uno de los anuncios con mayor alcance político fue la propuesta de eliminar el impuesto a los Sellos, un tributo cuya recaudación depende de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires.
El gravamen se aplica sobre distintos actos y operaciones económicas, entre ellos compraventas de inmuebles y vehículos, contratos de alquiler, pagarés y préstamos. Para avanzar con su eliminación, el Gobierno nacional buscará un acuerdo con las jurisdicciones a través de un esquema de compensación de recursos.
La propuesta de Caputo consiste en que Nación aporte el equivalente a la mitad de la recaudación del impuesto, mientras que las provincias resignen la otra mitad.
“Vamos a ofrecer desde el Estado pagar la mitad de ese impuesto a cambio de que las provincias resignen la otra mitad”, explicó el ministro.
Según estimó, Sellos representa entre cuatro y cinco billones de pesos anuales. Su eliminación permitiría reducir costos en distintas operaciones económicas, aunque la iniciativa todavía deberá atravesar una negociación con los gobiernos provinciales, que tendrán que evaluar el impacto sobre sus ingresos.
El planteo abre una discusión que excede el alivio tributario para las empresas: supone negociar con las provincias la pérdida de una fuente de recaudación a cambio de una compensación parcial de la Nación.
Durante la conferencia, Caputo defendió el programa económico de Javier Milei y volvió a señalar la reducción de impuestos y regulaciones como una de las herramientas centrales para bajar el costo argentino. También destacó el desempeño de sectores vinculados con la energía y la producción primaria y aseguró que la economía atraviesa una etapa de mayor previsibilidad.

