Gobiernos de Europa, Asia y Medio Oriente activan planes de repatriación mientras miles de viajeros permanecen varados por el cierre del espacio aéreo en la región.
El conflicto tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán no solo está teniendo consecuencias militares y diplomáticas. También provocó un fuerte impacto en el transporte aéreo internacional, con miles de vuelos suspendidos y ciudadanos extranjeros atrapados en distintos puntos de Medio Oriente.
La situación obligó a decenas de gobiernos a activar planes de repatriación de emergencia, mientras aeropuertos clave de la región operan con fuertes restricciones o directamente suspendieron sus operaciones.

Muchos ciudadanos extranjeros están saliendo por tierra hacia países vecinos para poder tomar vuelos de repatriación.
Uno de los principales problemas es que varios de los grandes centros de conexión aérea del mundo se encuentran en la zona afectada, especialmente en el Golfo Pérsico. Aeropuertos como Dubái, Abu Dabi o Doha funcionan normalmente como nodos que conectan Europa, Asia y Oceanía, por lo que cualquier interrupción tiene un impacto global.
Ante el cierre o las restricciones del espacio aéreo, muchos países comenzaron a organizar vuelos especiales desde aeropuertos que aún permanecen operativos, especialmente en Omán, Egipto o Arabia Saudita.
En Europa, varios gobiernos ya desplegaron operaciones para traer de regreso a sus ciudadanos. Austria, por ejemplo, anunció un vuelo chárter desde Mascate para evacuar a 170 personas, mientras que Bulgaria programó tres vuelos desde Dubái, Abu Dabi y Omán. La República Checa organizó hasta ahora tres vuelos desde Omán, Jordania y Egipto que permitieron evacuar a 175 personas. Estonia también anunció un vuelo desde Mascate con 180 asientos para ciudadanos que se encuentran en Omán y en los Emiratos Árabes Unidos.
Otros países europeos adoptaron medidas similares. Alemania planea vuelos de Lufthansa para evacuar a ciudadanos vulnerables, incluidos niños y mujeres embarazadas. Grecia organizó un vuelo de la aerolínea Aegean para traer de regreso a ciudadanos desde Omán, mientras que Hungría anunció operaciones desde Amán y Sharm el-Sheij.
En el caso de Italia, el Ministerio de Asuntos Exteriores informó que unos 2.500 italianos ya lograron regresar desde Abu Dabi, Riad y Mascate en vuelos comerciales facilitados por el gobierno.
También se registraron operaciones de repatriación en otros países europeos. Países Bajos organizó vuelos con aerolíneas y operadores turísticos, mientras que Polonia, Rumanía, Serbia, Eslovaquia y Eslovenia anunciaron o ya ejecutaron evacuaciones desde diferentes puntos de la región.
España, por su parte, confirmó la llegada de más de 175 ciudadanos desde Abu Dabi y reforzó sus embajadas en varios países del Golfo para asistir a quienes buscan abandonar la zona.
