En su último informe, Reporteros sin Fronteras ha advertido de que la libertad de prensa se encuentra en su punto más bajo en un cuarto de siglo, con más de la mitad del mundo en situación “difícil” o “muy grave” y pocos países en buen estado.
La libertad de prensa ha caído a su nivel más bajo en un cuarto de siglo, advirtió el jueves Reporteros sin Fronteras (RSF). La clasificación muestra que la libertad de prensa está en declive en 100 de los 180 países y territorios que evalúa.

“Por primera vez en los 25 años de historia de la clasificación, más de la mitad de los países del mundo se sitúan en las categorías ‘difícil’ o ‘muy grave’ en materia de libertad de prensa”, ha informado RSF en un comunicado. “La puntuación media de todos los países y territorios del mundo nunca había sido tan baja.
Además, determina que el estado de la libertad de prensa se califica de “difícil” o “muy grave” en más de la mitad del mundo (52,2%), frente a sólo el 13,7% en 2002, cuando RSF empezó a publicar su Clasificación.
Al mismo tiempo, la proporción de la población mundial que vive en un país en el que la situación de la libertad de prensa se considera “buena” se ha desplomado del 20% a menos del 1%. Sólo siete países del norte de Europa, encabezados por Noruega, entran en esta categoría.
RSF afirma que, aunque los Estados miembros de la UE “mantienen sus posiciones de liderazgo” en la clasificación, en parte gracias a la reciente Ley Europea de Libertad de los Medios de Comunicación, que entró en vigor en agosto de 2025.
Sin embargo, también señala que muchos países de la UE incumplen la ley, por ejemplo Alemania, cuyas leyes de seguridad nacional “no cumplen los estrictos requisitos de la ley en cuanto a la protección de los periodistas y sus fuentes.”
En Europa del Este, Ucrania destaca entre sus vecinos, con una posición que mejora siete puestos, hasta el 55, a pesar de las condiciones de guerra en medio de la invasión a gran escala de Rusia.
El índice de RSF ha hecho retroceder a Estados Unidos siete puestos, hasta el 64º a nivel mundial, debido a la “política sistemática” del presidente estadounidense, Donald Trump, de “reiterados ataques contra la prensa y los periodistas”, según el informe.
Más allá de los ataques de Trump a la prensa, la situación en Estados Unidos también ha estado marcada por aparentes ataques a periodistas y drásticos recortes en la financiación de la radiodifusión internacional estadounidense, según el informe.
