El canciller Pablo Quirno festejó que el Parlamento europeo dejó sin efecto la decisión que catalogaba a la soja como un cultivo de alto riesgo ambiental. Esa postura perjudicaba al biodiesel argentino.

El Gobierno celebró este miércoles que la Unión Europea dejara sin efecto los cambiosimpulsados por la Comisión Europea que clasificaban a lasoja como cultivo de alto riesgo ambiental. Esa medida dejaba afuera al biodiesel argentino como fuente de energía renovable.
Es una cuestión fundamental para que la cadena de la soja, la principal aportante de divisas para la economía argentina sostenga su inserción en mercados internacionales para compensar la debilidad en la demanda de harina proteica.
“Diplomacia efectiva”, remarcó el canciller Pablo Quirno, al indicar que la UE tomó su determinación en sintonía con la postura técnica presentada por la Argentina.
El funcionario marcó que “la soja argentina es sustentable, como siempre lo sostuvimos. Las recomendaciones del Parlamento Europeo, que deberán ser tenidas en cuenta por la Comisión Europea en la elaboracion de un nuevo proyecto, van en línea con estas posiciones técnicas presentadas por la Argentina”.
Al respecto, los agroexportadores argentinos destacaron la decisión de la UE. “Es una exitosa gestión público privada de Argentina“, dijo el presidente deCiara-CEC, Gustavo Idigoras.
Para el dirigente, la Argentina podrá seguir exportando biodiesel al viejo continente, el único mercado abierto para ese subproducto de la soja que representa unos US$350 millones anuales. También aceite de soja para uso industrial por otros US$480 millones.
La decisión de la Unión Europea sobre la soja argentina
Este miércoles, el Parlamento europeo rechazó las modificaciones propuestas por la Comisión Europea (CE) en el reglamento 807, que ponía a la soja como producto de alto riesgo de cambios indirectos en el uso del suelo, en relación a la regulación sobre deforestación.
Con la marcha atrás, “la CE deberá reescribir el reglamento y seguir los lineamientos del Parlamento que coinciden con la postura de Ciara y de la Cancillería Argentina”, plantearon desde la cámara de la agroindustria argentina.
En ese sentido, desde Ciara-CEC indicaron que junto al Gobierno “se trabajará con la CE en una redacción del reglamento que reconozca la situación del área sembrada de soja y sus criterios de sustentabilidad”.
Por qué es clave el mercado de aceite de soa y biodiesel
La soja ha sido, y todavía es, el principal aportante de dólares del exterior para la economía argentina, pero tiene luces amarillas en el horizonte, por la merma relativa de demanda de harina y pellets, los subproductos que más traccionaban al compás de la demanda china para alimentar el ganado.
China sigue comprando granos y harina de soja, aunque ralentizó sus compras y tiene potentes ofertas para aprovechar, especialmente por la creciente producción brasileña y los acuerdos bilaterales con Estados Unidos, que pone condiciones para seguir adquiriendo sus productos industriales.
En ese marco, la agroidustria argentina, necesita fortalecer sus ventas a otros destinos, y el aceite y el biodisel, especialmente hacia la Unión Europea, son fundamentales, por volumen y precio.
El sector aceitero exportador, que es definitiva el que termina negociando con el mundo lo que se produce en cada campo, viene alertando que la producción de biodiesel, para el consumo interno y las exportaciones es una salida imperiosa para sostener el valor de la soja argentina.
Más allá del impulso a un corte de gasoil con mayores porcentajes, que se está debatiendo actualmente en el Congreso, la posibilidad de exportar biodiesel implica lógicamente fortalecer un mercado mucho mayor, y eso puede tener un impacto significativo tanto en cuanto al precio que reciben los productores como por los dólares que aporta a la macroeconomía.
