Taipéi, 31 jul (EFE).- El ‘boom’ de la inteligencia artificial (IA) ha impulsado el crecimiento económico de Taiwán a niveles no vistos en décadas, una pujanza que, sin embargo, ha terminado por profundizar las desigualdades ya existentes en la isla, donde los sectores tradicionales sufren y los salarios continúan siendo bajos.

El producto interior bruto taiwanés aumentó un 12,92 % interanual en el segundo trimestre del año, según cifras oficiales publicadas este viernes, tras el avance del 14,55 % del primero, el mayor salto registrado para un trimestre en casi medio siglo.
Con pronósticos privados que hablan de un crecimiento superior al 10 % para el conjunto de 2026, la realidad es que la inmensa mayoría de los trabajadores de la isla no se verán directamente beneficiados por esta subida, ya que solo un 10 % está empleado en el sector de alta tecnología, advierte Susan Yang, subdirectora del Instituto de Economía de la Academia Sínica de Taiwán.
“Está muy claro que esto lo provocan los semiconductores y el auge del ‘hardware’ de IA, así que no es un crecimiento económico de base amplia (…). En este caso, una proporción relativamente pequeña de los trabajadores recibe el beneficio, por lo que el efecto arrastre no es tan grande y, por eso, este crecimiento, siendo bueno, no es inclusivo”, afirma Yang en declaraciones a EFE.
